Ahora bien, ¿Para qué se debe evaluar?, para comprobar el aprendizaje logrado y facilitar al
estudiante su aprendizaje, mediante la retroalimentación mejorando continuamente su desempeño. Se puede afirmar que las funciones fundamentales de la evaluación de los aprendizajes están dirigidas a constatar el logro de los objetivos propuestos. Es preciso indicar que el proceso de enseñanza-aprendizaje en la Educación a Distancia, posibilita en los alumnos el desarrollo de diversas competencias: análisis, reflexión, aplicación de conocimientos, síntesis, etc., a través de diversas tareas y ejercicios, además produce cambios cualitativos y cuantitativos en los niveles conceptuales, procedimentales y actitudinales a través de métodos de estimulación y orientación, que mediatizados por el uso de los recursos tecnológicos (TIC) favorecerán al aprendizaje autónomo y significativo. Desde esta perspectiva, se propende a la formación de un ser integral con valores y sentido de responsabilidad social, capaz de pensar, interpretar, construir y transformar el entorno, peculiaridades que permitirán delinear el perfil profesional que se procura del estudiante, contribuyendo a la mejora de la calidad de la educación y a facilitar toma de decisiones más sólidas, coherentes y profundas.
En cuanto a ¿Cómo se debe evaluar? Es pertinente, resaltar lo siguiente: Como la evaluación es un proceso sistemático que permite ayudar a que el alumno logre su aprendizaje, durante su desarrollo se plantean momentos de evaluación como son el diagnóstico, el formativo y el sumativo. Es muy importante integrar los diferentes procesos porque esto redundará en beneficio de los estudiantes. Cabe remarcar que los docentes deben visualizar a la evaluación, más allá de un proceso de medición de conocimientos y, por el contrario, concebirla como un instrumento de consolidación en la construcción individual y colectiva de los aprendizajes. En consecuencia, por medio de las actividades específicas de evaluación no solo ha de evaluarse al alumno, sino también la actividad educativa, así como todos los elementos que integran el proceso de enseñanza-aprendizaje. De esta forma, las actividades de evaluación servirán para conocer la adecuación del proceso educativo a las características del alumno (evaluación continua), y ajustar la ayuda pedagógica a sus necesidades reales (evaluación formativa); seguir la evaluación de sus aprendizajes y conocer el grado de consecución de los objetivos y de los contenidos mismos recogidos en los correspondientes criterios de evaluación (evaluación criterial); conocer el tipo y grado de aprendizaje que ha alcanzado al final de cada proceso didáctico (evaluación sumativa); y conocer, en definitiva, el nivel de desarrollo intelectual y personal alcanzado por el alumno, en todos sus aspectos, y como resultado de la intervención educativa (evaluación global o integral).
En conclusión, la evaluación de los aprendizajes en la Educación a Distancia en los actuales momentos en que la tecnología permite una comunicación más rápida, ayuda por una parte a establecer medios oportunos de retroalimentación y, por otra, proporciona la posibilidad de dar continuidad al proceso de evaluación de los aprendizajes por la inmediatez con que se puede dar respuesta a las necesidades del estudiante permitiendo brindarle las orientaciones que necesita para alcanzar el éxito y la obtención de los logros en el aprendizaje.
Muy Bien Maestro. Saludos PEaD, Derecho VI CICLO, Der. Com. Gracias por las palabras de ánimo.
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