miércoles, 27 de abril de 2011

Educación a Distancia: Productos académicos

Educación a Distancia: Productos académicos

Evaluación en la Educación Superior a Distancia

¿Qué, para qué y cómo se debe evaluar en un sistema de Educación a Distancia?

El aspecto fundamental o instancia insoslayable de todo proceso educativo, lo constituye sin lugar a dudas  la evaluación. La evaluación de los aprendizajes en la educación a distancia, es un elemento importante porque permite constatar los logros de los estudiantes y promover el aprendizaje con información de retorno constituyéndose en una herramienta de control de calidad. Justamente, es en el diseño de la instrucción donde se evidencia la concepción de aprendizaje, el modelo didáctico y la toma de decisiones referidas al qué se va a evaluar, para qué evaluar, cómo, cuándo, y con qué instrumentos. ¿Qué se debe evaluar?  Las habilidades, destrezas y construcción de conocimientos. El aprendizaje del estudiante en la modalidad a distancia está basado en lo que él puede desarrollar a través de actividades de aprendizaje, lecturas, desarrollo de autoevaluaciones, trabajos, entre otros, y su enseñanza está distribuida a través de materiales, asesoría y retroalimentación. En la Educación a Distancia se enfatiza el auto aprendizaje. El estudiante es quién posee la capacidad de auto dirigir y autoevaluar su propio proceso. Se estimula el pensamiento creativo, por la forma de presentar la información y las nuevas maneras que el estudiante genera para aprender y dar respuestas. El uso de las tecnologías de la información y la comunicación, a partir de la interactividad permite al estudiante hacer procesos metacognitivos de autocontrol de su aprendizaje al reflexionar sobre como lo está haciendo. Este proceso permitirá interpretar y analizar la información para valorar el rendimiento del alumno.  

Ahora bien, ¿Para qué se debe evaluar?,  para comprobar el aprendizaje logrado y facilitar al
estudiante su aprendizaje, mediante la retroalimentación mejorando continuamente su desempeño. Se puede afirmar que las funciones fundamentales de la evaluación de los aprendizajes están dirigidas a constatar el logro de los objetivos propuestos. Es preciso indicar que el proceso de enseñanza-aprendizaje en la Educación a Distancia, posibilita en los alumnos el desarrollo de diversas competencias: análisis, reflexión, aplicación de conocimientos, síntesis, etc., a través de diversas tareas y ejercicios, además produce cambios cualitativos y cuantitativos en los niveles conceptuales, procedimentales y actitudinales a través de métodos de estimulación y orientación, que mediatizados por el uso de los recursos tecnológicos (TIC) favorecerán al aprendizaje autónomo y significativo. Desde esta perspectiva, se propende a la formación de un ser integral con valores y sentido de responsabilidad social, capaz de pensar, interpretar, construir y transformar el entorno, peculiaridades que permitirán delinear el perfil profesional que se procura del estudiante, contribuyendo a la mejora de la calidad de la educación y a facilitar toma de decisiones más sólidas, coherentes y profundas.    
    
En cuanto a ¿Cómo se debe evaluar? Es pertinente, resaltar lo siguiente: Como la evaluación es un proceso sistemático que permite ayudar a que el alumno logre su aprendizaje, durante su desarrollo se plantean momentos de evaluación como son el diagnóstico, el formativo y el sumativo. Es muy importante integrar los diferentes procesos porque esto redundará en beneficio de los estudiantes. Cabe remarcar que los docentes deben visualizar a la evaluación, más allá de un proceso de medición de conocimientos y, por el contrario, concebirla como un instrumento de consolidación en la construcción individual y colectiva de los aprendizajes. En consecuencia, por medio de las actividades específicas de evaluación no solo ha de evaluarse al alumno, sino también la actividad educativa, así como todos los elementos que integran el proceso de enseñanza-aprendizaje. De esta forma, las actividades de evaluación servirán para conocer la adecuación del proceso educativo a las características del alumno (evaluación continua), y ajustar la ayuda pedagógica a sus necesidades reales (evaluación formativa); seguir la evaluación de sus aprendizajes y conocer el grado de consecución de los objetivos y de los contenidos mismos recogidos en los correspondientes criterios de evaluación (evaluación criterial); conocer el tipo y grado de aprendizaje que ha alcanzado al final de cada proceso didáctico (evaluación sumativa); y conocer, en definitiva, el nivel de desarrollo intelectual y personal alcanzado por el alumno, en todos sus aspectos, y como resultado de la intervención educativa (evaluación global o integral).

     
En conclusión, la evaluación de los aprendizajes en la Educación a Distancia en los actuales momentos en que la tecnología permite una comunicación más rápida, ayuda por una parte a establecer medios oportunos de retroalimentación y, por otra, proporciona la posibilidad de dar continuidad al proceso de evaluación de los aprendizajes por la inmediatez con que se puede dar respuesta a las necesidades del estudiante permitiendo brindarle las orientaciones que necesita para alcanzar el éxito y la obtención de los logros en el aprendizaje.